pág 9...Todo lo que pude encontrar que estaba mal en el universo


Miremos el asunto con cuidado para no caer en juicios precipitados. ¿A qué me refiero? A que al parecer vamos demasiado rápido y aún no terminamos de digerir que el universo de una sola extensión se parece más a un mar de grandes olas de materia y valles de antimateria. Pero para ser didácticos la visión de ese mar la vamos a dejar por lo pronto en stand by y estudiáremos solamente la región o fracción de universo en el que ocurren los fenómenos que nos competen. 

De esta manera nos vamos a centrar en el universo del que tenemos noticias, o sea en éste, en el cual la materia y su extensión, lease espacio, se están expandiendo. 

Teniendo en cuenta que esa inmensa extensión que es como un inmenso mar que no se está quieto, nos ubicaremos en un lugar de esas olas en el que el espacio está siendo estirado por ambos extremos. 

Digamos que estamos a mitad de una de esas olas. Si miramos hacia arriba está la cresta de la ola que es la parte de materia y si miramos hacia abajo está el valle de la ola que es de antimateria. La ola tiende a tirar hacia arriba y el valle hacia abajo. (arriba y abajo es solamente un argumento para entenderlo comparándolo con un mar) ... 

La cresta llega a un punto en que su fuerza se desvanece y el valle llega a un punto de máxima profundidad. Sin embargo para llegar a que eso ocurra, el universo gasta millones de años, pero mientras tanto, tenemos que estudiarlo en el lugar donde vivimos tal cual está en estos momentos, la materia se disuelve lentamente y del otro lado la antimateria se forma lentamente. 

Ambos fenómenos son el resultado de inmensas fuerzas que tiran de ambos extremos. Y como resultado la materia se desgasta mientras que del otro lado ese tirón produce más antimateria. Si no ocurriera así, no hubiera podido colocar el ejemplo del mecanismo de producción de espacio a cambio del gigante que infla el universo, en párrafos anteriores.

El extremo del universo en el que estamos lo llamaremos polo de materia y el otro... Bueno, el otro extremo tendría dos posibilidades... Uno, que sea otro polo de materia que se está desenvolviendo en espacio y ambos terminarían desgastándose, pero por otra parte, podría ser y que me parece más hermoso aunque no necesariamente más lógico, que sea un extremo de materia y el otro de antimateria, tal y como les mostré en el ejemplo de la ola.

Revisemos... Estamos en un polo de materia y que anteriormente le habíamos llamado fase negativa, que está separado, por un espacio tenso que hay entre él y el otro polo de antimateria o fase positiva. Los dos polos se están separando cada día más. Creo que hasta ahora nos ubicamos perfectamente dentro de ese mar de materia y antimateria.

Para el estudio de esta fracción de universo no consideraremos más que estas tres fases, la fase negativa, la fase 0, y la fase positiva. Viéndolo así podemos compáralo con un imán en el que existen dos polos y sus líneas de fuerza.

La diferencia con el imán estriba en que en el imán, un polo emite y el otro expele espacio o mejor, electroespacio. En cambio en nuestro universo bipolar, la fracción de universo en el que estamos, ambos polos están perdiendo espacio, por tanto, la tendencia del polo de materia, es a desvanecerse, mientras que el espacio que se estira más y más en el polo de antimateria tiene una tendencia de crear más antimateria. En conjunto hay una expansión neta. 

Pensar en el universo como la continuidad de un mar de olas, le imprime una dinámica lógica a la expansión de nuestra fracción bipolar de universo y nos muestra que sea posible que en otras partes en donde el tirón del espacio sea cero, se llegue a momentos de quietud. Un universo inerme, tal como ocurre cuando usted lanza una bola hacia arriba, en ese punto donde la bola llega a quedar aparentemente quieta.

Para el caso que nos compete de nuestra fracción de universo, lo asimilaremos a un dipolo, y por tanto la comparación con un imán, con las diferencias que ya dijimos atrás.

La forma de las líneas de fuerza de los imanes la podemos asumir como semejantes a la forma en que interactúan el polo de materia y el de antimateria. Por eso, concluimos que el espacio se curva para terminar girando y siguiendo líneas de espacio que llevan desde el polo de materia hasta el polo de antimateria.