pág 12 ... Todo lo que pude encontrar que estaba mal en el Universo


Revisando nuevamente a Descartes, dice: “La extensión llena el Espacio de forma continua, donde unos vórtices, o remolinos materiales, generan la existencia de los cuerpos” “...la misma extensión en longitud, anchura y profundidad que constituye el espacio, constituye el cuerpo”. Les debo confesar que cuando vi por primera vez escrito esto, me quedé anonadado de que ya Descartes hubiera descartado el concepto de vacío.

Pero nuestros paramecios no se quedaron atrás, ellos también descartaron el concepto de vacío y con el tiempo le pusieron lógica al asunto y analizaron el concepto de movimiento que tenían y vieron que no les estaba funcionando. Hubo un filósofo ... El Zenón de los paramecios, que inició una guerra filosófica tratando de mostrar que el estudio del movimiento, tal y como estaba planteado representaba un absurdo. Este Zenón de los paramecios a diferencia del nuestro, no escribió paradojas para demostrar que el movimiento era imposible. Lo que quería demostrar era que la lógica del movimiento era posible solamente dentro de una teoría planteada por él. Era una teoría del movimiento, similar a la de Descartes pero un poquito diferente.

No sé si le gustaría saber de la teoría del Zenón de los paramecios, pero como no tengo forma de saber si les gustaría o no, habré de concluir que si han leído hasta aquí no es para perderse esta deliciosa teoría de los paramecios.

Decía que había una sustancia universal extendida en todo el universo que se constituía de una red fina, infinitamente fina, imposible de romper, que su estado natural era la quietud. Luego para explicar los objetos dentro, plantea que para que un paramecio exista y que pueda moverse dentro de ella, no es posible que puedan hacerlo atravesándolo.

Que la materia esa la mmisma sustancia universal, pero que era condensada por unos infinitos y diminutos paramecios que con sus cilios diminutos se encarguen de tirar de la red de la sustancia universal y apretujándola, y de esa manera se irían juntando unos con otros de tal forma que la masa apretujada de paramecios para moverse tendrían que jalar

por un lado a la red universal y liberarla por el otro lado, enseguida habría otro paramecio que haría lo mismo, y otro y otro, etc. Y que entre más rápido se avanza, los diminutos paramecios deben hacer su trabajo igualmente más rápido.

Con el tiempo hubo un Einstein de los paramecios que a diferencia del nuestro descubrió las leyes de la relatividad, pero con una diferencia bien grande. Ese Einstein estaba de acuerdo con que debían de existir los infinitamente pequeños paramecios haciendo su trabajo y amplió la teoría y dijo que esos ultra mini pequeños paramecios eran los responsables de la existencia de los cuerpos, pues iban condensando la red de la sustancia universal e iban tirando de esa red tensionándola cada vez más hasta que repentinamente formaban una lazada y luego otra y otra y otra.

Habría así entonces unas lazadas apretadas que contenían más paramecios que los que no estaban apretados, ocupando un sector más pequeño y comprimido. Mientras que los paramecios que no hubieran alcanzado estar tan apretados quedaban libres, a cierta distancia, de tal forma que cuando si se encontraban demasiado cerca de una masa compacta de paramecios esa masa tenía la tendencia de tragarselos y ellos entonces intentaban no dejarse por lo tanto tenían que ir sosteniéndose de la malla centrípeta que se producía alrededor de la gran masa, pasándose de un radio a otro en el desespero de no dejarse absorver , o sea quedaban orbitando alrededor.

Concluyó este Einstein que los apretados debían estar a una distancia grande de los menos apretados, en comparación con su tamaño, porque en ese conglomerado que por cosas de coincidencia llamó, núcleo, se jalonaba mucha más red de sustancia universal que los paramecios que orbitaban a su alrededor, formando un vórtice por el que se desplazaban los paramecios de la periferia. Si estuvieran de masiado cerca no podían orbitar y serían absorbidos.

Si los paramecios de la periferia no luchaban pasándose de un radio a otro caerían.

Armó una teoría atómica basada en los diminutos paramecios. Dedujo mediante formulaciones matemáticas a que distancia se debían de encontrar las diferentes camadas de paramecios según sus lazadas fueran más apretada o no, es decir formuló una teoría completa de la configuración de la materia, de esa manera xplicó los niveles de energía de los átomos.

Le fue fácil explicar mediante esa teoría los fenómenos de la relatividad, pues dijo que a velocidades cercanas a la de la luz, un objeto debería expandirse por la gran cantidad de red de sustancia universal que se libera de las lazadas conglomeradas de materia, haciendo que llegase un punto en el que la cantidad de esa sustancia que se soltase fuera tal que a la postre, produciría un retraso en el avance del objeto, mientras que a los paramecios les da tiempo de recorrerla.

Finalmente los micro ultra diminutos paramecios tendrían que recorrer nuevamente las lazadas que se hubieran soltado.

De tal manera que si un paramecio gemelo de otro paramecio hiciera un viaje por ejemplo alrededor de una galaxia a velocidad cercana a la de la luz, encontraría a su regreso que el gemelo ya estuviera muerto de viejo. Fácilmente comprendido ese fenómeno por la dilatación de la red de sustancia universal que produce el paramecio viajando. En cambio el que no viajó viaja por un espacio no dilatado, demora menos en recorrerlo.

O sea que el Einstein de los paramecios de un tajo explica la relatividad y la teoría cuántica con base en unos mismos postulados iniciales.

Pero hay un detalle que no me gusta de esa teoría y que creo que a ustedes mis queridos lectores, tampoco. Si se habrán dado cuenta que todo paramecio necesita de esos diminuto ultra pequeñitos paramecios para moverse y ¿saben por qué? Por que no tienen claro de donde proviene la energía del universo.

Les tocó argumentar la existencia de esos ultra pequeñitos paramecios como recurso para llevar a números y deducciones matemáticas lo que para nuestra forma de ver el universo no se hace necesario.
Continuará