pág 6...Todo lo que pude encontrar que estaba mal en el universo

Miren lo que le pasa a las grandes masas en la teoría de la relatividad. Se les predice el comportamiento de lo que ocurriría si nos acercáramos a la velocidad de la luz, bellamente ilustrado en la "paradoja de los gemelos", pero si trabajáramos sobre un plano cartesiano al que le hubiéramos hecho la modificación correcta, no se darían esas paradojas. ¿Por qué? Porque con la modificación del plano cartesiano, a esas velocidades el vehículo genera más plano cartesiano y como consecuencia se nos haría natural que el vehículo terminara por atrasarse después de cierto punto.

Igualmente a los muones que van a velocidades altas, cercanas a la de la luz, si las consideramos en un plano cartesiano modificado en el que a esas velocidades se producen grandes cantidades de extensión, el comportamiento se aleja de las paradojas y entra en el campo de la lógica simple y llana. Pasa la paradoja de los gemelos de ser bella a ser lógica.

Y miren lo que hubiera pasado con el experimento de la doble rendija. A las velocidades con que es lanzado el electrón, inmediatamente el mismo plano cartesiano modificado nos informaría inmediatamente de la cantidad de extensión, espacio, que se estuviera produciendo y no nos ocuparía tanto tiempo en entender que la cantidad de esta extensión apreciable que se filtra por las dos rendijas es lo que se detecta al otro lado como onda, y, por tanto, marca las interferencias propias de las ondas.

Hacer este plano cartesiano no es difícil ni misterioso, solamente hay que aplicarle las fórmulas de la relatividad. ¿Cómo? Pues bien, se sabe que los efectos de la relatividad sobre los objetos solo empiezan a evidenciarse a velocidades cercanas a la de la luz. A esas velocidades las fórmulas de la relatividad comienzan a poner de manifiesto un comportamiento aparentemente raro. Pero no hay tal cosa que sea rara. La extensión a esos extremos se desenvuelve en forma tal que se hace apreciable la diferencia al compararse con bajas velocidades. Se produce tanta extensión que el vehículo u objeto se termina retrasando.

O sea, a diferencia de las bajas velocidades, la cantidad que se envuelve y la que se desenvuelve no son iguales, sino que la que se desenvuelve es apreciablemente mayor.

El plano cartesiano modificado se vería normal como el que ya conocemos y a velocidades normales no notaríamos diferencia con el plano cartesiano normal, pero a grandes velocidades, cuando la cantidad de espacio que se produce...ahí... Se hace importante... apreciable, de tal manera que por ejemplo una nave que vaya a velocidades cercanas a la de la luz tendría que recorrer mucho más espacio que una nave que no lo hiciera. Y he ahí que la paradoja se entendería gráficamente de por qué, por ejemplo, un gemelo que hubiera hecho un viaje por el universo, al regresar encuentra que su hermano, al que dejó en la tierra, a su regreso estaría mucho más viejo o inclusive muerto.

Puesto que el viajero a esas velocidades tendría mayor extensión que recorrer, al terminar de hacerlo perdería cualquier ventaja que la alta velocidad le hubiera regalado. En pocas palabras llegaría retrasado.

Hacer este plano cartesiano con base en la teoría de la relatividad con el uso de los computadores, que no tenía Descartes, sería muy fácil y se visualizaría muy bien esas paradojas que tanto han desconcertado a los científicos y a los que no.



Pero aún así mi querido lector, usted necesita una prueba de lo que estoy diciendo ¿cierto? Bien en los próximos párrafos los trataré de llevar por la lógica del universo que es una sola extensión y llegar a un fenómeno no muy bien entendido, pero no le voy a decir aún cuál fenómeno por que juntos vamos a tratar de descifrarlo y cuando lo hagamos diremos...¡Eureka!